Rafael Pascual
El abandono de las casetas de Seguridad Pública en Cancún se ha convertido en un problema que afecta a diversas colonias y fraccionamientos. Uno de los casos más preocupantes se presenta en el fraccionamiento Prado Norte, donde varias de estas instalaciones han sido ocupadas por personas en situación de calle, transformándolas en refugios improvisados.
Estas casetas, que en su momento fueron construidas para garantizar la seguridad de los vecinos, hoy son espacios deteriorados que han perdido su función original.
Los habitantes de Prado Norte denuncian que la falta de mantenimiento y vigilancia ha permitido que estos espacios sean tomados por indigentes, quienes han instalado sus propias “casas”, generando un ambiente de inseguridad y preocupación entre los residentes.
Vecinos del fraccionamiento expresan su inquietud, porque la presencia de estas personas en las casetas abandonadas ha derivado en problemas de salud pública, acumulación de basura y, en algunos casos, actos de violencia o comportamientos que alteran la tranquilidad de la comunidad.
A pesar de las constantes quejas y reportes a las autoridades correspondientes, la situación persiste, sin que haya interés en solucionarla.
“Estas casetas deberían ser rehabilitadas y utilizadas para lo que fueron creadas: brindar seguridad. En cambio, ahora son focos de riesgo y desorden”, comentó Andrea Tuz, una residente afectada.
Los ciudadanos hacen un llamado urgente a las autoridades municipales para que tomen cartas en el asunto, ya sea rehabilitando las casetas para su uso original o implementando estrategias que permitan recuperar estos espacios en beneficio de la comunidad.