- Las autoridades municipales le garantizaron su seguridad tras denunciar que era víctima de extorsión
Rafael Pascual
La propietaria de la Panadería Chiapas, ubicada en Cancún, denunció públicamente en sus redes sociales haber sido víctima de una extorsión por parte de individuos vinculados con la delincuencia organizada.
En su mensaje expresó su preocupación al ser amenazada por “gente mala”, y mencionó que cerraba definitivamente su negocio debido a las amenazas de cobro de piso.
Ante la denuncia, que de inmediato se “viralizó” y causó enojo ciudadano, porque no es el primer negocio que “baja sus cortinas” por la galopante inseguridad, las autoridades se movilizaron para garantizar la seguridad de la propietaria y el establecimiento.
Al llegar al lugar, se le proporcionó una cámara de seguridad que estará conectada directamente al C5 para monitorear la situación en tiempo real y prevenir futuros incidentes.
Las investigaciones sobre el caso fueron abiertas rápidamente, y en un comunicado oficial las autoridades confirmaron que se trató de una extorsión virtual proveniente de un penal en la Ciudad de México.
Este tipo de extorsión, cada vez más común, se realiza a través de llamadas telefónicas o mensajes intimidatorios.
Tras varias horas de diálogo y haber tomado las medidas de seguridad pertinentes, la Panadería Chiapas decidió reabrir sus puertas.
Por su parte, la propietaria agradeció a las autoridades por su pronta intervención y expresó su compromiso de continuar con su proyecto, confiando en el respaldo de la Seguridad Pública.